Ciudadanos Americanos

Ver la película argentina seleccionada a los próximos Goya y luego el último documental de Michael Moore, dejó regulando a mis motores cerebrales de forastera residente en Europa.

Es curioso como ambas películas plantean lo difícil que nos resulta a los americanos mirar en el espejo y aceptar las arrugas de nuestra experiencia vivida, las cicatrices después de tantas sucias guerras internas o aquello que menos nos gusta de nosotros; preferimos representar el personaje de la bruja en Blancanieves y dejarnos engañar como ilusos, mientras perdemos coherencia preguntándonos quién es el más bonito del reino.

En este proceso de autoengaño, olvidamos que todos esos detalles que vemos en el espejo crean nuestra identidad, ya sea a la luz o en la sombra. Y da la sensación que mucho más nos molesta cuando es un compatriota quien destaca esa úlcera que escondemos, esa lesión que destruye nuestros tejidos sociales… esa escara cerca del corazón que evitamos sanar. Aún más nos fastidia cuando ese compatriota, vive en el extranjero, acusándolo de traidor por exiliarse y andar ventilando nuestros pecados más rancios.

Es inevitable que cualquier catarsis produzca un inicial estado de shock pero es paralizante mantenerse traumatizado eternamente, por cualquier tipo de crisis, ya sea económica, histórica, familiar o social. El fin último de toda conmoción debería ser aprender de los cambios que provocó; de no ser así, la historia de nuestra evolución no tendría ningún sentido. Y la educación dentro de la familia, como también la impartida por parte del Estado y sus instituciones, juega un papel fundamental para resolver conflictos, pasados, presentes o futuros.

“¿Por qué recordar? Cada día en Alemania en cada colegio se enseña a los más jóvenes lo que hicieron sus antecesores. No lo encubren, no hacen como si no hubiera pasado, no dicen: eso es de antes que yo naciera, qué tiene que ver conmigo o yo no he matado a nadie. Para ellos, es su pecado original, una marca permanente en el alma colectiva de Alemania. Una marca por la que siempre buscarán redimirse y reparar el daño y que nunca olvidarán”, dice Michael Moore en su documental. “El primer paso hacia la recuperación, hacia ser mejores personas o un mejor país, es ser capaces de ponernos en pie y hablar sinceramente de quién somos. Yo soy estadounidense, vivo en un gran país que nació del genocidio y se construyó sobre los hombros de esclavos.

Yo soy argentina, bisnieta de emigrantes italianos que construyeron una familia sobre una tierra regada con sangre aborigen, heredera de ideales comerciales que fomentaron mis antepasados militares quienes llegaron al Río de la Plata con barcos cargados de esclavos, hija del proletariado de clase media que sufrió el terror del Proceso de Reorganización Nacional y desde hace más de una década, una inmigrante residente en España sin derecho a votar.

Responsabilidad y compromiso. Conocer tu lado oscuro y aceptarlo, te hace libre para cambiar aquello tan feo que odias ver en el espejo. Basándonos en el concepto de epigenética, absolutamente todos los americanos del norte, centro o sur hemos sido influenciados en nuestro material genético, por las propias experiencias, cuyas marcas han sido transmitidas a las generaciones futuras. Sería muy interesante empezar a modificar nuestra percepción emocional de la historia para vivir un presente que influya positivamente en nuestra experiencia, por puro amor a quienes están condicionados por cómo actuamos hoy: todos nuestros sucesores.

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About Gigi.Soul

Escribo sobre música & arte porque es la forma que encontré de comprender mejor la historia. Vengo escuchando música y disfrutando del arte urbano desde que nací. En mi casa, en la escuela, en los bares o fuera donde fuera. Hasta que llegó el día en el que me pregunté, no solo qué era lo que revelaban esas obras, sino que ansié entender lo que sus autores y ejecutores sentían transmitir. Toda expresión artística siempre forma parte de la sociedad en la que fue desarrollada y en la era en la que fue contemplada. Mis conocimientos culturales provienen de las fuentes que inspiraron a quienes me concibieron y a los que me influenciaron cuando era adolescente en los 90's. Personas nacidas en épocas tan jodidas como la nuestra y que a través del arte, encontraron la forma de expresarse no solo ante su comunidad, sino que muchas veces ante todo el planeta. También escribo sobre lo que me apasiona, me altera o cautiva. Quizás coincidamos en algo...

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