Gandhi escribió y dijo…

Extraído del libro Política de la No Violencia editado por Publico.

Discursos y escritos de Gandhi

– Somos como niños en cuanto a nuestra educación política. No entendemos el principio de que el bien público es también nuestro propio bien. Pero llegará el tiempo en que podamos trascender este estado mental. No necesitamos, sin embargo, utilizar la violencia. Ni tenemos que involucrarnos en acciones temerarias, arriesgando nuestras vidas.

– No puede haber ninguna ventaja en reprimir una crisis de este tipo; se debe dejar que ocurra. Si, por lo tanto, antes de que podamos permanecer en paz, debemos luchar entre nosotros, es mejor que sea así. No hay ninguna forma para un tercero de proteger al débil. Esta supuesta protección es la que nos ha acobardado. Tal protección solo puede hacer al débil más débil.

– Les diría con respeto: admito que son mis gobernantes. No es necesario discutir el hecho de si ustedes dominanla India por la espada o por nuestro consentimiento. No tengo ninguna objeción a su permanencia en mi país, pero aunque sean los gobernantes, tienen que permanecer como los servidores del pueblo. No somos nosotros los que tenemos que hacer lo que ustedes desean, sino ustedes quienes tienen que hacer lo que nosotros deseamos. Pueden conservar las riquezas de nuestra tierra de las que se han apoderado, pero no pueden arrebatarnos más de aquí en adelante.

– Solo aquellos indios que estén llenos de verdadero amor serán capaces de hablar a los ingleses con firmeza y sin miedo […] Pueden considerarse llenos de verdadero amor, los que habiendo experimentado la fuerza del espíritu dentro de ellos, no se dejarán intimidar por la fuerza bruta y nunca desearán hacer uso de ella.

– Aunque sea un doctor, se dedicara al hilado a mano y si cualquier paciente acude a él, les dirá la causa, mas bien que enviciarlos suministrándoles medicinas inútiles.

– Culpar a los ingleses es inútil, que ellos vinieron gracias a nosotros y permanecerán por la misma razón; ellos se irán o cambiarán su naturaleza solo cuando nosotros nos reformemos.

– La acción es mucho mejor que el discurso; es nuestro deber decir exactamente lo que pensamos y afrontar las consecuencias y será solo entonces, cuando seremos capaces de impresionar a alguien con nuestros discursos.

– Es una excusa inapropiada decir que haremos una cosa solo cuando los demás también lo hacen: debemos hacer lo que sabemos que es correcto y otros lo harán cuando encuentren el camino.

– Nosotros no podemos imponer nada a los demás. Cada uno debe hacer lo que sea su deber. Si hago mi deber, que es ser fiel conmigo mismo, seré capaz de servir a los otros.

– Roma sufrió una crisis moral cuando logró un alto nivel de desarrollo material. Lo mismo ocurrió en Egipto y quizás en la mayor parte de los países de los que tenemos registros históricos. Los descendientes y parientes del divino y majestuoso Krishna, también decayeron cuando llegaron a la riqueza.

– No debería haber desarrollado mi argumento de esta forma, sino creyera que, en la medida en que nosotros hemos convertido la moderna locura materialista en nuestro objetivo, vamos retrocediendo en el camino del progreso.

– “Los procesos de los tribunales de divorcio demuestran otro aspecto de la influencia de la riqueza y el ocio, al mismo tiempo que un amigo que había estado en contacto con la sociedad de Londres me aseguró que allí se celebraban diversos tipos de orgías solo imaginables en el período de los emperadores romanos más disolutos. Sobre la guerra tampoco tengo mucho que añadir. Siempre ha sido más o menos crónica desde el auge del Imperio Romano; pero hay ahora indudablemente una aversión hacia la guerra entre todos los pueblos civilizados. La enorme cantidad de armamento, que conviven con las declaraciones más piadosas a favor de la paz, constituyen un espectáculo con una ausencia casi total de moralidad como principio dirigente entre las clases gobernantes” Alfred Russell Wallace, co-descubridor con Darwin del principio de selección natural.

–  No tenemos que tener miedo de nuestras ideas o de practicarlas lo máximo posible. Solo cuando valoremos más la verdad que el oro; la valentía más que la pompa de poder y la riqueza; la caridad más que el amor por uno mismo, entonces seremos una nación realmente espiritual. Si realmente limpiáramos de nuestras casas, palacios y templos los atributos de la moralidad, podríamos ofrecer batalla a cualquier combinación de fuerzas hostiles sin tener necesidad de soportar la carga de una milicia armada. […] Esta es la verdadera economía, ojala ustedes y yo podamos atesorarla y la hagamos cumplir en nuestra vida diaria.

– El político en mí nunca ha dominado ninguna de mis decisiones y si parece que estoy tomando parte en política, es solo porque la política nos rodea hoy en día como la cola de una serpiente de la cual uno no puede escapar, no importa lo mucho que lo intente.

–  ¿Cuál fue la amplia síntesis que predicaron Buda y Cristo? Buda llevó sin miedo la guerra al campo del enemigo y puso de rodillas a los arrogantes monjes. Cristo expulsó a los mercaderes del templo de Jerusalén y envió maldiciones del cielo sobre los hipócritas y los fariseos. Ambos se comprometieron intensamente con la acción directa. Pero incluso cuando Buda y Cristo castigaban, mostraban un innegable cuidado y amor detrás de cada uno de sus actos. No habrían levantado un dedo contra sus enemigos, pero se entregarían con gusto a ellos mismos antes de abandonar la verdad por la cual vivieron.

– Un gobierno construye su prestigio sobre la aparente asociación voluntaria de los gobernados. Y si es equivocado cooperar con el gobierno en su intento de mantenernos como sus esclavos, estamos obligados a comenzar con aquellas instituciones en las cuales nuestra asociación parece ser la más voluntaria. La juventud de una nación es su esperanza.

– Es tan necesario rechazar la falsedad como aceptar la verdad. Todas las religiones enseñan que dos fuerzas opuestas actúan sobre nosotros y que el esfuerzo humano consiste en una serie eterna de rechazos y aceptaciones. La no-cooperación con el mal es tan necesaria, como la cooperación con el bien.

– La no-cooperación nacional es una invitación al gobierno para cooperar con el pueblo en sus propios términos, como un derecho nacional y como deber del buen  gobierno. La no-cooperación es un aviso de toda la nación de que no está satisfecha de seguir siendo custodiada. La nación se ha comprometido con la doctrina inofensiva, natural y religiosa de la no-cooperación en lugar de la doctrina poco natural e irreligiosa de la violencia.

– (En El gran Juicio) No siento personalmente el menor odio hacia cualquier gobernante y mucho menos, siento desafecto hacia la figura del Rey. Pero creo que es una virtud no sentir el menor afecto hacia un gobierno que, en conjunto, ha hecho más daño ala Indiaque cualquier sistema anterior.

– (Enla Satyagrahadela Sal) Han comenzado a detener a un líder tras otro. Pero según el principio de esta lucha, por el cual el líder es el que afronta el sufrimiento mayor, cualquiera de los que se mantenga fuera de la cárcel debería asumir el mando y llevar el movimiento adelante.

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About Gigi.Soul

Escribo porque es la forma que encontré de comprender mejor las historias, tanto mías como ajenas. Toda expresión artística siempre forma parte de la sociedad en la que fue desarrollada y en la era, en la que fue contemplada. También escribo sobre lo que me apasiona, me altera o cautiva. Quizás coincidamos en algo...

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